«Tender puentes, derribar muros»

Vivimos en un mundo marcado por fronteras visibles e invisibles: culturales, sociales, económicas. Esas fronteras pueden ser muros… o lugares de encuentro entre distintas tradiciones, culturas o modos de ver el mundo. Nuestro reto es enseñar a tender puentes, a acercarnos al otro, a escuchar y comprender. Porque no hay paz sin justicia, y no hay justicia sin encuentro.

Queremos ser artesanos de la paz, por ello en nuestros centros educativos queremos sembrar actitudes que hagan posible una vida en paz. La paz no es ausencia de conflictos, sino la presencia activa de justicia, respeto y diálogo. Como recuerda el Papa en su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, necesitamos una “convivencia desarmada y desarmante”: relaciones que no se sostengan en la competencia o la fuerza, sino en la colaboración, la confianza y la empatía.

Por eso, en las aulas, trabajamos cada día para que nuestro alumnado pueda aprender a convivir desde la diversidad, resolviendo los conflictos desde el diálogo, cuidando la casa común y ampliando el círculo de relaciones.